Para pensar sin pensar





“En la serenidad emerge lo maravilloso,

en la luz se olvida todo afán.”

Mò zhào míng

Canto a la Luz Serena




21 de septiembre de 2014

La disciplina del sentir


La razón disfraza los sentimientos. La cabeza opaca al corazón. Y así se puede pasar la vida. Sin vivir. Vendiendo personajes, comprando fantasías. Alimentar el ego es una pose que dista de la verdadera felicidad. Pensar es útil, aunque no suficiente para disfrutar. Se disfruta sintiendo, se gana intelectualmente pensando. Los sentidos se echan a perder con tanta mente. Sentir cuando hay que sentir es el desafío. Pensar para ordenar lo sentido. Esa es la dinámica, ese es el equilibrio. Esa es la disciplina a ejercitar.
 
Aparece la creatividad en un estado de no mente. Se crea una idea, se crea una obra de arte, se crea la propia vida. La mente engaña, los mandatos que ahí habitan no son más que información que mantiene un razonable equilibrio, aunque no muchas veces un feliz equilibrio.

Lo que quiere una mente es lo que quiere una familia, una sociedad, un gobierno. Lo que quiere un corazón, es lo que verdaderamente quiere un individuo. Sentir primero y pensar lo sentido para comunicarlo puede cambiar las formas. Pensar primero es defenderse, es mantener las formas. Un gran paso es desaprender, dejar de controlar acontecimientos, identificar qué oculta la mente con su discurso armado.

Salir a buscar el placer con las emociones, despojarse de tanta razón, abrir la puerta de los sentidos para ver, es despertar. La mente está en el pasado, la mente está en el futuro. No está acá, no está ahora. Es muy fácil confundir emociones generadas por la propia mente con el verdadero sentir. La disciplina del sentir está libre de fantasías generadas por la historia personal o por un futuro que repite el pasado. La disciplina del sentir esta a disposición de todos, habrá que animarse a ponerla en práctica y prepararse para renacer.

Por Gustavo Levín


19 de septiembre de 2014

Oficialmente la ciencia admite que nuestros pensamientos crean nuestra realidad



Lo que sigue no viene de un texto religioso ni nueva era: es rigurosamente científico. Se apoya en la física cuántica.


  • Puedes crear tu propio mundo. Si el pensamiento que transmites sobre lo que quieres es bien claro y definido, lo atraerás.
  • Compartir e interactuar con las personas es lo que de verdad nos va a hacer felices

(…)

Todo este fascinante mundo cuántico abre una enorme y misteriosa puerta al mundo espiritual. Somos como grandes antenas electromagnéticas. Dependiendo de nuestra energía vamos a atraer a unas posibilidades o a otras, de las infinitas que nos ofrece el universo.

Y la pregunta es: ¿qué señal estás tú transmitiendo al universo? Porque puede depender de ella lo que recibas. Siendo conscientes de esto tenemos la capacidad de cambiar nuestra energía,  para ello primero tenemos que cambiar el pensamiento, salir de nuestra rutina, de nuestro tiempo y de nuestro cuerpo. Imaginar situaciones deseadas es una forma muy sencilla de hacerlo ya que al imaginar nuevas situaciones, como el cerebro no tiene ojos, no sabe si lo que pensamos, soñamos o imaginamos, está pasando de verdad o no.
De esa forma nos adelantamos a lo que queremos,  las funciones celulares de la felicidad se ponen en marcha: serotonina, endorfinas, dopamina…  Y co-creamos con el universo. Puedes crear tu propio mundo. Si el pensamiento que transmites sobre lo que quieres es bien claro y definido, lo atraerás. Podemos relajarnos, confiar en la vida, co-crear con el universo y disfrutar de nuestra existencia.

Compartir e interactuar con las personas es lo que de verdad nos va a hacer felices. Somos seres espirituales y además de necesitar cosas necesitamos nutrirnos de amor, compartir y sentir paz y serenidad.

El artículo nuevamente cuenta de cómo el testigo cambia el resultado del experimento, literalmente esto ha sido demostrado científicamente cuando se experimente en el ámbito de física de las partículas o física cuántica. Es decir, el pensamiento influye contundentemente en la realidad. Este experimento es tan trascendental para la humanidad que no entendemos cómo es que en las Universidades, periódicos, radios y televisoras no están disertando sobre esto en primeras planas, para finalmente tomar la decisión más básica del mundo: educar en las escuelas básicas a nuestros niños para cambiar a un pensamiento positivo sobre su realidad, ya que son responsables de crearla.

Así de fuerte y claro señoras y señores, es urgente tomar consciencia y comenzar a vivir con una actitud más responsable, a dejar de ser horrorosamente reactivos sino proactivos. Para que ante la conflictividad que vivimos, seamos más adultos y reflexionemos, para elegir de nuestros pensamientos, los más positivos, los más constructivos para solucionar las problemáticas y no para atizarlos.

Les informo con base científica a los que tienen un pensamiento tóxico constante de rabia desasosiego, desesperación: no importa a quién están culpando de sus desgracias, a los únicos que les están haciendo daño, es a ustedes mismos. Lo explicamos muy bien en el artículo: el pensamiento negativo, la peste de las neuronas.

Nada justifica quedarte en la lamentación, lapidando a otros para justificar tu desgracia, ya basta. Levántate, piensa y hazte cargo de un mundo mejor para ti y los tuyos.

El momento es ahora.

_______________

Fuente: https://despierten.wordpress.com/2013/06/06/oficialmente-ciencia-admite-nuestros-pensamiento-crean-realidad/


17 de septiembre de 2014

¿Por qué funciona la Psicología Inversa?




En teoría, cuando las personas sienten que alguien o algo les restringe su libertad, se vuelven rebeldes y esto implica que irá contra las normas establecidas. Así, sin percatarse, están restringiendo ellos mismos su abanico de posibilidades ya que solo tendrían en cuenta las decisiones y los comportamientos que sean radicalmente opuestos a la norma coercitiva. Esto sucede porque ocurre un cambio de percepción. Es decir, infravaloramos las conductas permitidas y sobrevaloramos las conductas prohibidas.

Para explicar con un ejemplo muy sencillo este efecto, bastará remontarnos a nuestra niñez y recordar cuánto nos atraían los programas prohibidos para menores. La idea básica es que cuando nos dicen que no podemos hacer o tener algo, esto despierta tres respuestas:
  1. Lo deseamos aún más.
  2. Nos rebelamos para defender nuestra libertad.
  3. Nos sentimos irritados con la persona que coarta nuestra libertad.
En fin, reaccionamos como adolescentes caprichosos.

La reactancia psicológica es una activación motivacional que conduce a la persona a intentar restaurar su libertad de acción. Obviamente, se manifiesta cuando la persona siente que su libertad se encuentra amenazada.

Hammock y Brehm llevaron a cabo una serie de experimentos sobre este fenómeno y descubrieron que cuando perdemos la oportunidad de obtener algo que inicialmente podíamos conseguir o cuando recibimos algo que no hemos elegido, nuestro interés por la cosa en sí aumenta de manera superlativa.

En uno de los experimentos, se le pidió a un grupo de niños que ordenaran unas golosinas según su preferencia. A la mitad se les dijo que al final podrían elegir entre dos tipos y a la otra mitad se les dijo que recibirían la golosina elegida por el experimentador.
Después de que los niños organizasen las golosinas, se les dio la posibilidad de elegir entre la que habían ubicado en tercer y cuarto lugar. Lo curioso fue que en el grupo donde el experimentador decidió por ellos dándoles la tercera golosina, cuando se les pidió que las ordenaran nuevamente según su preferencia, prefirieron la golosina eliminada e infravaloraron la que le habían ofrecido.

No obstante, aunque se han realizado varios estudios sobre la Psicología Inversa, lo cierto es que aún no se tienen pruebas concluyentes que puedan demostrar cuándo estos métodos son realmente eficaces. Aun así, podemos determinar algunos factores que aumentan la reactancia psicológica:
  1. La expectativa de libertad: cuanto más libre se sienta la persona, más aumentará su reactancia psicológica.
  2. La fuerza de la amenaza: cuanto más fuerte sea la amenaza percibida, más aumentará la reactancia psicológica.
  3. La importancia que se le confiera a la libertad y la implicación con otras libertades. En este caso, mientras más significativo sea el concepto de libertad y más afecte la restricción a otros planos de nuestra acción, más aumentará la reactancia psicológica.
  4. La legitimidad de la amenaza: si la amenaza procede de una fuente importante de autoridad, la reactancia será menor ya que normalmente se acepta con más facilidad las leyes impuestas por personas que ostentan un estatus superior al nuestro.
El fenómeno de la reactancia psicológica ocurre a lo largo de toda la vida, aunque es especialmente llamativo a los dos años y en la adolescencia, teniendo importantes consecuencias prácticas en muchas esferas de nuestra vida.

Por Nuria Torres Marcos

16 de septiembre de 2014

Sin temor a equivocarte

 
Algunos se equivocan por temor a equivocarse.
Gotthold Ephraim Lessing

Quizás seas una de las Personas que prefiere conservar lo que tiene a arriesgar y equivocarse.
Ello te lleva al inmovilismo y la inacción haciendo que tus Miedos gobiernen tus días obviando que  la mayor equivocación es ni siquiera haberlo intentado.
 
¿Sabes de verdad cuál es tu juego? Quizás pienses que es no perder pero ello también lleva implícito el no ganar o que tus ganancias sean mínimas. Decide y no te lamentes al ver como las oportunidades pasan de forma fugaz ante tus ojos, mientras tu  continuas atenazado  por tu miedo a perder.
 
No conviertas tu Vida en una continua renuncia que te empequeñece y alimenta tu frustración. No hagas que tu única certeza sea el No y ¡Atrévete¡. Piensa que no hay acierto sin error, lo demás es puro azar o casualidad. Detrás del Error no se esconde el Castigo y Fracaso, el Error forma parte natural de nuestro proceso de aprendizaje y evolución como Personas.

Suelta el freno de mano, fluye, se sincero y déjate llevar por tu intuición.  Toma la iniciativa, disfruta de la Experiencia y la Libertad de equivocarte y no actúes  arrastrado por el dictado de los demás, el que dirán o  lo provocadamente inevitable.
 
Deja a un lado tus temores irracionales e inseguridades, evalúa tus fuerzas, gana en confianza, se positivo y repítete a ti mismo ¡Yo puedo¡. 
 
Si te equivocas no te preocupes por ello, no es inevitable ni irremediableaprende de tu Error, ya conoces lo que no debes hacer, y no renuncies, vuelve a intentarlo.
 
Si dudas y te asalta el Miedo, recuerda: ¿Cuántas cosas nos perdemos por el Miedo a perder?
 
 
 

14 de septiembre de 2014

Los efectos de la reacción


No somos lo que nos pasa, somos la manera en la que reaccionamos ante los acontecimientos de la vida.

¿Por qué hay personas que sufren diversas catástrofes y sobreviven a ellas? ¿Por qué están los otros que, sumergidos en una nube negra, no salen de los sucesos negativos del día a día?

Si medimos nuestras etapas de oscuridad y de episodios adversos con las de otros que han caído en situaciones peores vemos que hay miles de personas que han salido más rápido y de mejor manera.

Incluso, están esos que toman esos “accidentes” como un trampolín para subir de nivel y como un buen incentivo para hacer cosas grandes, luminosas y bellas.

¿Nos quedamos, acaso, estancados en el agujero sin ver la solución? ¿No sería mejor girar el engranaje, la tuerca, y reaccionar de diferente manera ante todo ello?

La vida siempre está llena de pruebas, la situación cambiará al momento de quebrar nuestra manera negativa de reaccionar, ya que la reacción marca la pauta de cómo afectará un suceso determinado toda nuestra cosmogonía interna y externa.

Decidamos pues, a partir de hoy, reaccionar de manera positiva ante los cambios, las desgracias y demás. Cambiemos la lente, simplemente,  por el hecho de darnos una oportunidad para observar si con esa nueva fórmula nuestra vida mejora y todo se acomoda desde otra plataforma.

Dejemos de reaccionar para accionar y la luz se concentrará en mayor cantidad dentro de nuestras vidas.

Por Xandra Orive